Desde una firme apuesta por la artesanía, las ricas texturas, los materiales nobles y las sofisticadas formas, Eichholtz ha hecho de la pasión por el detalle un elemento clave de su identidad. Reconocida a nivel mundial por un estilo único y sofisticado, que va mucho más allá de su mobiliario, luminarias y accesorios, la firma invita a saborear cada detalle, a través de piezas creadas con intención, que priorizan calidad sobre cantidad e invitan a crear ambientes únicos y personalizados.
“Los detalles no son detalles. Ellos son el diseño”
Charles Eames, arquitecto y diseñador
Mucho más que un mero adorno secundario, para Eichholtz el detalle se convierte en diseño, como el elemento central que define la estructura y alma de cada pieza, y aporta alma y carácter a cada hogar.
Modernidad de base clásica
Clásico contemporáneo
Eichholtz reinventa las formas tradicionales de la antigüedad, el neoclasicismo o el Art Decó a través de diseños contemporáneos. Un estilo clásico contemporáneo, que da prioridad a la esencia y la atemporalidad,
a través de propuestas como la lámpara de Pared Wentworth. Inspirada en las lámparas de pared clásicas y con una pieza de latón y un brazo ajustable, está disponible con pantalla con trama de ratán, un material natural y cálido, que aporta lujo y una estética bohemia, orgánica y muy versátil.
En fibra de vidrio –un material ultraligero, duradero y moldeable, que permite crear todo tipo de diseños y acabados que imitan con un realismo sorprendente la piedra, el hormigón o el metal– el macetero exterior Yasmine destaca por su trabajada superficie, que hace que una pieza a priori se sencilla se convierta en una joya artesanal, llena de detalles e intrincados motivos florales, y que invita a viajar en el tiempo.
Artesanía y capas de texturas
La mayor complejidad y riqueza visual muchas veces se descubren de cerca
Gracias a una sofisticada artesanía y el uso de capas de texturas, Eichooltz logra aportar profundidad y una rica experiencia táctil a los espacios, con piezas concebidas como verdaderas obras de arte, donde la materialidad es clave.
El vidrio soplado a mano da lugar a objetos únicos como el cuenco Opulent, parte de una colección exclusiva y hecha en Europa. Un material que aporta texturas orgánicas y unos espectaculares juegos de luz, trabajado a través de un proceso completamente artesanal, que hace que cada pieza sea irrepetible. Su acabado transparente y elegante textura incluye ligeras imperfecciones y variaciones de color y tamaño, que descubren su mayor atractivo en las distancias cortas.
Elegante y discretamente lujosa, la lámpara de mesa Gaultier encarna la maestría artesanal, a través de una base confeccionada con tarcea de paja, una técnica realizada completamente a mano, que utiliza métodos centenarios y herramientas simples, y donde cada pieza de paja se prepara, pule y coloca con una paciencia excepcional.
Juegos de materia y luz
La luz revela la textura
Consciente de cómo la forma en que algunos materiales reflejan, transmiten, absorben o filtran la luz condiciona el que un ambiente quede grabado en la retina, Eichooltz elige el acabado más adecuado para cada pieza. Un juego entre materia y luz, en el que destacan acabados como el ónix. Con una superficie suave, semejante al vidrio y con distintivas bandas de color a capas, esta piedra natural irradia un resplandor suave y cálido cuando el portavelas Leonidas enciende sus velas.
El alabastro, una piedra natural de yeso, de gran translucidez, suavidad y vetas únicas, que filtra la luz de forma cálida y difusa, es otra de las apuestas de la marca. En la lámpara de pared Icarus se combina un elegante acabado en latón antiguo, en un diseño donde la artesanía convive con un estilo moderno y actual.
Para la caja Chatterton se ha elegido el ágata, una variedad de cuarzo formada en rocas volcánicas, con hermosos patrones estratificados y distintiva estética, que fusiona arte y naturaleza y da lugar a una pieza sencilla y al mismo tiempo profundamente sofisticada.
Sobre Eichholtz
Fundada en 1992 en los Países Bajos por Theo Eichholtz, con el objetivo de importar a Europa los mejores accesorios y muebles asiáticos, Eichholtz es ya una de las marcas de mobiliario, iluminación, accesorios, arte y alfombras de lujo más importantes a nivel mundial. Con una cartera que abarca casi 4.000 diseños y el lanzamiento de hasta 600 nuevos productos como parte de dos colecciones completas cada año, la firma ofrece una amplía y elegante gama de productos para el diseño de interiores. Guiada por la pasión por el diseño, la artesanía y la excelencia en el servicio, crea piezas únicas, que reinterpretan desde una visión útilmente moderna las tipologías clásicas y combinan una rica paleta de materiales y acabados para adaptarse a multitud de entornos, tanto residenciales como comerciales.
Comprometida con sus socios internacionales, Eichholtz está presente en todo el mundo. En España, y bajo la dirección de Ilze Dombrovska, la marca cuenta con dos showrooms Eichholtz by IdHouse, en Madrid y Marbella.
Dos sofisticados espacios para sumergirse en el universo de la firma y descubrir un interiorismo único.

