La diseñadora que ha reinterpretado el legado del Marbella Club
Interiorista, directora creativa de EMCI Design y una de las figuras más interesantes del panorama actual del diseño de interiores en España, ha sabido reinterpretar la esencia del Marbella Club Hotel sin alterar el carácter que lo ha convertido en uno de los hoteles más icónicos del mundo.
Sus interiores reflejan una sensibilidad internacional, una gran delicadeza y proporciones elegantes, pero, por encima de todo, un gran confort con estilo. El objetivo de Marie-Caroline es crear interiores atemporales, llenos de personalidad, a los que uno desea pertenecer durante toda la vida.
Marie-Caroline ha trabajado en proyectos por toda Europa, en Alemania, Reino Unido, Austria, Italia y España, desde residencias privadas, oficinas y hoteles hasta un yate, aviones privados, un crucero y una isla privada. Ha vivido en Alemania, Austria, Estados Unidos, Luxemburgo, Gran Bretaña, Italia y España. Estudió diseño de interiores en Inchbald, en Londres, y concluyó su máster en Florencia. Continuó su carrera en Múnich, donde trabajó en el showroom Hahne & Schönberg y con Joachim Schoenberg. Su siguiente etapa fue en Candy&Candy, en Londres, hasta que fundó su propia firma de diseño de interiores, “EMCI”, en 2009.

Su mirada estética no nace únicamente de una formación profesional, sino también de una vida marcada por la cultura, el arte y una tradición familiar vinculada a la aristocracia europea. Perteneciente a una familia estrechamente relacionada con la historia del Marbella Club, Marie Caroline Willms creció entre palacios y rodeada de ambientes y casas donde convivían antigüedades, muebles heredados, objetos de colección, tejidos nobles y piezas únicas. Ese universo estético, cultivado desde la infancia, forjó un gusto refinado y muy exótico, que hoy constituye una de las principales señas de identidad de su trabajo.
Lejos de entender el lujo como ostentación, ella lo interpreta como una forma de autenticidad. Su filosofía creativa defiende la belleza de los materiales nobles, la artesanía y el valor de los objetos que han vivido otras vidas. En cada proyecto recupera muebles antiguos, reutiliza elementos arquitectónicos, rescata piezas olvidadas y les concede una segunda oportunidad mediante un lenguaje contemporáneo que combina sofisticación, naturalidad y personalidad.
Ese ejercicio de reciclaje creativo no responde únicamente a una sensibilidad sostenible, sino también a una convicción estética: los espacios adquieren alma cuando incorporan objetos con historia. El resultado son interiores profundamente personales, donde conviven influencias mediterráneas, referencias clásicas, detalles británicos, inspiración francesa y una elegante espontaneidad que convierte cada ambiente en una composición única. Un estilo ecléctico, fácilmente reconocible por su equilibrio entre lo chic, lo atemporal y un toque bohemio.

Esta forma de entender el diseño encuentra su máxima expresión en la reciente transformación de varios espacios del Marbella Club Hotel, propiedad de los hermanos Jennica y Daniel Shamoon.
Asumir la renovación de un establecimiento considerado un símbolo del lujo europeo suponía un reto considerable. Fundado en la década de 1950 por el príncipe Alfonso von Hohenlohe, el hotel ha sido durante generaciones punto de encuentro de aristócratas, artistas, empresarios y miembros de la realeza.
Marie Caroline Willms afrontó este proyecto desde un profundo vínculo personal con el Marbella Club, lo que le permitió comprender que el objetivo no era modernizar el hotel, sino recuperar el espíritu que siempre lo definió.
Uno de los espacios más representativos es El Patio, considerado el auténtico corazón social del hotel. Allí, la diseñadora recupera la esencia de los antiguos patios andaluces mediante una combinación de cerámica artesanal, piedra natural, madera, tejidos orgánicos y vegetación exuberante, creando un ambiente que invita a la conversación y a disfrutar del ritmo pausado característico del Mediterráneo.

Otro de sus proyectos más celebrados es Rudi’s, concebido como homenaje al histórico director del hotel, el conde Rudi Von Schönburg. En este espacio, Marie Caroline construye una atmósfera sofisticada y cosmopolita donde muebles recuperados, obras de arte, iluminación cálida y piezas cuidadosamente seleccionadas dialogan con absoluta naturalidad. El resultado es un interior elegante, acogedor y lleno de carácter.
La diseñadora también ha participado en la renovación de toda la Casa Club, el Grill, el Bufé de desayuno, la vinoteca de la entrada, el comedor privado, el Club de Playa, los baños y la caseta de toallas y bebidas, consolidando una identidad visual coherente en la que predominan los materiales naturales, la artesanía local y una cuidada selección de mobiliario antiguo reinterpretado con sensibilidad contemporánea. Para la interiorista, la belleza no reside en la perfección, sino en la mezcla inteligente de épocas, texturas y recuerdos. Cada proyecto es una conversación entre pasado y presente, entre tradición e innovación.
La interiorista apuesta por una elegancia serena, creando espacios que no buscan impresionar a primera vista, sino que invitan a ser descubiertos lentamente. Esa capacidad para transformar materiales recuperados en ambientes sofisticados la consolida como una de las diseñadoras de interiores con más carácter del interiorismo contemporáneo y como la artífice de una nueva etapa en la historia del Marbella Club. Lo que nos demuestra es que el diseño de interiores puede convertirse en una herramienta para preservar el patrimonio y la belleza eterna de un lugar.
www.emci-studio.com
@mariecarolinewillms
FOTÓGRAFOS
Manolo Yllera, Esi Seilern y Javier Salas
