Richard Gere, el eterno galán de Hollywood, nació el 31 de agosto de 1949 en Philadelphia (EE.UU), en el seno de una familia humilde. Hijo de Homer, un agente de seguros, y Doris, ama de casa, Richard creció bajo el convencimiento de que debería esforzarse en la vida para conseguir sus metas.

Desde joven, Richard Gere ya mostraba un talento especial a la hora de subirse a un escenario. En los años 70 protagonizó en una producción londinense del icónico musical Grease, donde encarnó a Danny Zuko. Aquella experiencia no solo confirmó su magnetismo con el público, sino que también marcó el inicio de su carrera.
El verdadero salto a la fama llegó en 1980 con American Gigolo y dos años más tarde con Oficial y Caballero, dos películas que hicieron suspirar a mujeres de todo el mundo. Pero fue Pretty Woman (1990), junto a Julia Roberts, la que convirtió a Gere en un fenómeno mundial. Su personaje, Edward Lewis, es uno de los más recordados de su filmografía.


En los años 90, su vida personal era tan mediática como su carrera. Su matrimonio con la supermodelo Cindy Crawford fue portada de numerosas revistas de la época, aunque terminó en divorcio en 1995. Años más tarde, encontró nuevamente el amor con Carey Lowell, con quien tuvo a su primer hijo en el año 2000.


Un actor comprometido
Fuera de la pantalla, el actor también es conocido por sus valores. Gere siempre se ha declarado budista y ha defendido activamente los derechos humanos en el Tíbet, lo que le valió ser vetado de los Oscar en 1993 por criticar públicamente al gobierno chino.
El capítulo más reciente de su vida está escrito en clave romántica. En 2018, se casó con la española Alejandra Silva. Su amor, al que el actor califica como “un verdadero renacimiento”, ha dado la bienvenida a dos hijos y vuelve su vista hacia el cuidado del planeta con acciones como el apoyo a Xala, un destino residencial y turístico en el Pacífico mexicano. Con una inversión de mil millones de dólares, su programa “Sierra a mar” invita a conectar con la tierra y el océano para promover la sostenibilidad.

Con sus iniciativas sociales, Richard Gere no solo ha dejado huella en Hollywood, sino también a lo largo de su vida, demostrando que el carisma puede trascender la pantalla. Hoy, para muchos, el actor sigue siendo el eterno galán que ha llevado una vida de cine, dentro y fuera de las salas.
